jueves, 17 de agosto de 2023

Mensaje de Josemaría Escrivá de Balaguer, 28 de Junio 2023

 


 
Mensaje de Josemaría Escrivá de Balaguer,

 28 de junio 2023

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Hija de Dios, escribe las frases que lleguen a tu mente, con paz en tu corazón, recuerda que la obediencia y docilidad son agradables al Señor.

Este día la Iglesia Católica recuerda a un hombre conocido como “el santo de lo ordinario”, puesto que dedicó su vida en la Tierra para propagar la santidad y ayudar a muchas personas. Se trata de Josemaría Escrivá de Balaguer, un Siervo Sacerdote español que logró escuchar y hacer la Divina Voluntad sirviendo al Señor en sus hermanos. Escuchen sus palabras y agradezcan este hermoso regalo.

Habla Josemaría Escrivá de Balaguer:

Hermanos míos, soy Josemaría quien por Gracia y Misericordía del Padre Eterno, comparte estas breves reflexiones con todos ustedes. Desde pequeño, sentí el llamado de Dios a servirle consagrando mi vida a Él mediante el Sacerdocio. El Espíritu Santo me inspiró a creer que Dios no te arranca de tu ambiente, no te remueve del Mundo, ni de tu estado, ni de tus ambiciones humanas nobles, ni de tu trabajo profesional… pero ahí. “¡te quiere santo!”. Así comprendí de qué se trata la vida del cristiano, hoy: hay que hacer de lo ordinadio algo extraordiunario y santificar el Mundo actual.

Allí donde están vuestros hermanos los hombres, allí donde están vustras aspiraciones, vuestro trabajo, vuestros amores, allí está el sitio de vuestro encuentro cotidiano con Cristo. Vosotros y yo formamos parte de la familia de Cristo, porque como dicen las Escrituras en Efesios 1,4-5, El mismo nos escogió antes de la creación del Mundo, para que seamos santos y sin mancha en Su Presencia por la caridad, habiéndonos predestinado como hijos adoptivos por Jesucristo, a Gloria suya, por puro efecto de Su Buena Voluntad”, es esta época de desmoronamiento general, de decepciones y desánimos, de libertinaje y anarquía, me parece todavía más actual aquélla sencilla y profunda convicción que me ha consumido en deseos de comunicar a la humanidad entera: estas crisis mundiales son de santos.

De allí la improtancia de la vida interior, la cual es una exigencia de la llamada que el Maestro ha puesto en el alma de todos. Hemos de ser santos - os lo diré con una frase castisa de mi tierra- sin que nos falte un pelo: cristianos de veras, auténticos canonizables; y si no, habremos fracasado como Discípulos del único Maestro. Mirad además que Dios, al fijarse en nosotros, al concedernos Su Gracia para que luchemos por alcanzar la santidad en medio del mundo, nos impone también la obligación del Apostolado, comprended que, hasta humanamente, como comenta un Padre de la Iglesia, la preocupación por las almas, brota como una consecuencia lógica de esa elección: cuando descubris que algo os ha sido de provecho, procuráis tener a los demás. Teneis pues, que desear que otros os acompañen por los caminos del Señor.

Aplicad a lo espiritual esta costumbre terrena, y cuando vayais a Dios no lo hagáis solos (San Gregorio Magno, Homiliae in Evangelia, 6,6.) Si no queremos malgastar el tiempo inútilmente – tampoco con las falsas excusas de las dificultades exteriores del ambiente, que nunca han faltado desde los inicios del cristianismo-, hemos de tener muy presente que Jesucristo ha vinculado, de manera ordinaria, la vida interior, la eficacia de nuestra acción para arrastrar a los que nos rodean. Cristo ha puesto como condición, para El, influjos de la actividad apostólica, la santidad; me corrijo, el esfuerzo de nuestra fidelidad, porque santos en la Tierra no lo seremos nunca.

Parece increíble, pero Dios y los hombres necesitan, de nuestra parte, un fidelidad sin paliativos, sin eufemismos, que llegue hasta sus últimas consecuencias, sin medianías ni componendas, en plenitud de vocación cristiana asumida y practicada con esmero. Quizá alguno de vosotros, piense que me estoy refiriendo exclusivamente a un sector de personas selectas. No os engañeis tan fácilmente, movidos por la cobardía o la comodidad. Sentid, en cambio, la urgencia Divina de ser cada uno otro Cristo, ipse Christus, el mismo Cristo; en pocas palabras, la urgencia de que nuestra conducta discurra coherente con las normas de la fe, pues no es la nuestra – una santidad de segunda categoría, que no existe.

 Y el principal requisito que se nos pide – bien conforme a nuestra naturaleza -, consiste en amar: la caridad es el vínculo de la perfección (Col 3,14); caridad, que debemos practicar de acuerdo con los Mandatos explícitos que el mismo Señor establece: amarás al Señor Dios tuyo con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente (Mt 2,37.), sin reservarnos nada. En esto consiste la santidad. Ciertamente se trata de un objetivo elevado, árduo. Pero no me perdáis de vista que el santo no nace: se forja en el contínuo juego de la Gracia Divina y de la correspondencia humana.

Todo lo que se desarrolla – advierte uno de los escritores cristianos de los primeros siglos, refiriendose a la unión con Dios-, comienza por ser pequeño. Es al alimentarse gradualmente como, con constantes progresos, llega a hacerse grande (S Marcos Ermita, De lege Spirituali, 172). Por eso digo que, si deseas portarte como un cristiano consecuente- sé que estás dispuesto, aunque tantas veces te cueste vencer o tirar hacia arriba con este pobre cuerpo-, has de poner un cuidado extremo en los detalles más mínimos, porque la santidad que Nuestro Señor te exige, se alcanza cumpliendo con amor de Dios el trabajo, las obligaciones de cada día, que casi siempre se componen de realidades menudas.

Convenceos de que ordinariamente no encotraréis lugar para hazañas deslumbrantes, entre otras razones, porque no suelen presentarse. En cambio, no os faltan ocaciones de demostrar a través de lo pequeño, de lo normal, el amor que tenéis a Jesucristo. También en lo diminuto, comenta San Jerónimo, se muestra la grandeza del alma. Un discípulo de Cristo jamás tratará mal a persona alguna, al error le llama error, pero al que está equivocado le debe corregir con afecto: si no, no le podrá ayudar, no le podrá santificar. Hay que convivir, hay que comprender, hay que disculpar, hay que ser fraternos.

Y como aconsejaba San Juan de la Cruz, en todo momento hay que poner amor, donde no hay amor, para sacar amor por lo tanto. Tú y yo aprovecharemos hastá las más vanales oportunidades que se presenten a nuestro al rededor para santificarlas, para santificarnos y para santificar a los que con nosotros comparten los mismos afanes cotidianos, sinitendo en nuestras vidas el peso dulce y sugestivo de la corredención. Citaré una nota que mantiene toda su actualidad, unas consideraciones de Teresa de Ávila: todo es nada, y menos que nada, lo que se acaba y no contenta a Dios ¿Compredéis por qué un alma deja de saborear la paz y la serenidad cuando se aleja de su fin, cuando se olvida de que Dios la ha creado para la santidad?.

Esforzaos para no perder nunca este punto de mira sobrenatural, tampoco a la hora de la distracción o del descanso, tan necesarios en la vida de cada uno como el trabajo para el cristiano, el combate espiritual delante de Dios y de todos los hermanos en la fe, es una necesidad, una consecuencia de su condición. Por eso, si alguno no lucha, está haciendo traición a Jesucristo y a todo su cuerpo místico, que es la Iglesia.

La guerra del cristiano es incesante, porque en la vida interior se da un perpetuo comenzar y recomenzar, que impide que, con  soberbia, nos imaginemos ya perfectos. Es inevitable que haya muchas dificultades en nuestro camino; si no encontrásemos obstáculos, no seríamos creaturas de carne y hueso.

Siempre tendremos pasiones que nos tiren para abajo, y siempre tendremos que defendernos contra esos delirios más o menos vehementes. La vida interior no es cosa de sentimientos, sino de Gracia Divina y de voluntad, de amor. Todos los discípulos fueron capaces de seguir a Cristo en su día de triunfo en Jerusalén, pero casi todos le abandonaron a la hora del oprobio en la Cruz.

 Para amar de verdad es preciso ser fuerte, leal, con el corazón firmemente anclado en la fe, en la esperanza y en la caridad, soporta las dificultades como buen soldado de Cristo Jesús, nos dice San Pablo, la vida del cristiano es milicia, guerra, una hermosisima guerra de paz, que en nada coincide con las empresas bélicas humanas, porque se inspiran en la división y muchas veces en los odios, y la guerra de los hijos de Dios contra el propio egoísmo, se basa en la unidad y en el amor.

           “Cada vez estoy más persuadido: la felicidad del Cielo, es para los que saben ser felices en la Tierra.”

Ø Todo lo que ahora te preocupa, cabe dentro de una sonrisa.

Ø Las almas grandes tienen muy encuenta las cosas pequeñas.

Ø La resistencia de una cadena, se mide por su eslabón más débil.

Ø Para acabar las cosas hay que empezar a hacerlas.

Ø La verdadera virtud no es triste y antipática, sino amablemente alegre.

 

¡Sé valiente, no te nieges a cortar todo lo que aunque sea levemente, cause dolor a Quien tanto ama. Que tu vida no sea una vida estéril. Sé útil. Deja pozo. Ilumina con la luminaria de tu fe y de tu amor.

 

Cuando se está a oscuras, cegada e inquieta el alma, hemos de acudir, como Bartimeo, a la Luz. Repite, grita, insite con más fuerza, Domine, ut videam! - ¡Señor, que vea!... Y se hará el día para tus ojos, podrás gozar con la luminaria que El te concederá. A tu Madre María, a San José, a tu Ángel Custodio… ruégales que hablen al Señor, diciéndole lo que por tu torpeza, tú no sabes expresar.

 

        “Allí donde están vuestras aspiraciones, vuestro trabajo, vuestros amores, allí está el sitio de vuestro encuentro cotidiano con Cristo.”

Intercedo por todos ustedes para que busquen la santidad en su vida cotidiana y puedan encontrar a Dios en todo, incluso en las cosas pequeñas.

Su hermano en Cristo, Josemaría.

 

Habla la Inmaculada Virgen María:

 

Hijos Míos, Josemaría fue un hombre fuerte, comprensivo y optimista, que supo mantener la paz y el amor de Dios en su corazón, compartiéndolo con los demás y predicando que se puede ser santo en el lugar donde el Señor ha puesto a cada uno. Repitió durante años estas jaculatorias:

 

v ¡Señor, que vea!

v ¡Señor, que sea!

v ¡Señora, que sea!

 

Sigan su ejemplo y busquen la santidad. Reciban Mi Protección y amorosa bendición como la Inmaculada Virgen.

 

AMEN, AMEN, AMEN.

 

 


Mensaje de la Virgen del Perpetuo Socorro: Consagración y Jaculatoria

 


Mensaje de la Virgen del Perpetuo Socorro 27 de junio 2023

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Habla la Virgen del Perpetuo Socorro:

Hijos de Mi Corazón, Soy Su Madre, la Siempre Virgen María del Perpetuo Socorro quien hoy les da este breve Mensaje, para recordarles que como Madre cuido al Niño Jesús y con Él a todos ustedes.

Yo sostengo en Mis Brazos de manera amorosa a Mi pequeño Jesús y a toda la humanidad. “Perpetuo Socorro” significa remedio en todos los males, remedio no de un día, sino perpetuo, desde la cuna hasta el sepulcro; socorro en todo sin cesar. Perpetuo Socorro quiere decir: consuelo en las aflicciones, en la pobreza, en la enfermedad, en los trabajos; fuerza para salir del pecado, sea mortal, sea venial, y para no recaer en él.

Perpetuo Socorro quiere decir: constancia en el servicio del Señor y por tanto perseverancia final.

Perpetuo Socorro significa que, aun cuando ocurran circunstancias o situaciones en que todo pareciese desesperado, todavía quedad un recurso seguro: Mi protección como su Amorosa Madre. Ya ves, ¡oh hombre!, cualquiera que seas y por grandes que sean las angustias de las que te sientas oprimido, que no tienes motivo para desalentarte, hallando en mi Perpetuo Socorro una bondadosa Madre, que te socorre en todas tus miserias: si confías en Mí, te socorreré continuamente. Como su madre del Perpetuo Socorro los ayudo a salir del pecado. A salir de la tibieza de espíritu y los protejo en las tentaciones.

Ayudo a Mis devotos en todas las necesidades y penas de la vida. ¡Pobre alma! No te desalientes. Soy tu Madre veo las muchas y varias calamidades que te aquejan; Yo veo lo que atormenta tu cuerpo y aflige tu alma. Veo tus miserias y con corazón tierno y benigno me compadezco de ellas, extendiendo mi mano a ti en cualquier necesidad; pues éste es el oficio que Dios en el Cielo me encomendó. Hijos míos, yo los sostengo en la práctica de las virtudes. ¡cuántas dificultades no se encuentran en el camino que lleva al monte santo de la perfección! Pero yo los acompaño y protejo con mi amor. ¡Yo les ayudo a tener constancia en su servicio. La perseverancia, Gran problema, cuestión capital de vida, tormento perpetuo de las almas que quieren salvarse. Por eso, acuden a mi Perpetuo Socorro para que yo pueda interceder por ustedes ante la Santísima Trinidad, para que hagan la voluntad de Dios. Recuerden también que yo los amparo en la hora de la muerte. Terribles son las penas de los moribundos. Todo conspira a ser espantosos y terribles aquellos últimos instantes: el recuerdo de los pecados cometidos, el temor de los juicios incomprensibles de un Dios ultrajado, la incertidumbre de la eterna salvación; todo, absolutamente todo. En las angustias y en las tentaciones con que te asaltará el demonio en la muerte para hacerte desesperar, mi Perpetuo Socorro te dará fortaleza, y aun iré Yo Misma a defenderte.

En el Purgatorio, también los favorezco. Como piadosa Madre socorro a mis devotos, no sólo en todas las necesidades de la vida y de la muerte, sino también en el Purgatorio. Como Reina de Misericordia, me ocupo con más eficacia en socorrer a las almas que se encuentran purificándose, doy alivio a todas aquellas almas infelices cautivas, en esta prisión.

REALICEN ESTE ACTO DE CONSAGRACIÓN:

¡Oh María! Ya que para inspirarme confianza habéis querido llamaros “Madre del Perpetuo Socorro”, yo (decir el nombre),

aunque indigno de ser inscrito en el afortunado número de vuestros siervos, deseando, no obstante, participar de los benéficos efectos de vuestra misericordia; postrado ante tu Trono, consagro mi entendimiento, para que piense siempre en el amor que mereces; te consagro mi lengua, para que ensalce tus grandes prerrogativas y propague tu devoción; te consagro mi corazón, para que, después de Dios, te ame sobre todas las cosas.

¡Oh Madre del Perpetuo Socorro! Sé que me amas más de lo que yo puedo pensar; por eso te constituyo Señora y árbitra de mis intereses y de todas mis cosas; dispón, pues, libremente de mí y de cuanto me pertenece conforme más te agrade. Bendíceme, ¡Oh Madre mía!, y con tu poderosa intercesión fortalece mi flaqueza, a fin de que, sirviéndote fielmente en esta vida, pueda alabarte, amarte y darte gracias en la otra eternamente!

Amén.

 JACULATORIA

¡Oh Madre María! Madre del Perpetuo Socorro!, rogad por mí. 

Reciban Mi amorosa bendición bajo la Advocación de la “Virgen del Perpetuo Socorro”.

AMEN, AMEN, AMEN.


 

sábado, 12 de agosto de 2023

Mensaje de San Benedicto o Benito Abad, 11 de julio 2023

 

 

Mensaje de San Benedicto o Benito Abad, 11 de julio 2023

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Habla la siempre e Inmaculada Virgen María:

Escribe mujer de Dios, pronto pasará el dolor y malestar, pide a Mi amado “O” que traduzca este Mensaje.

“O” hijo Mío, el Eterno Padre ha estado generoso y paciente contigo, te ha dado la libertad y te ha mostrado Su Infinita Misericordia, escucha la llamada que te dirijo todavía, una vez más, a ser Mi Guerrero y a conquistar almas para el Señor, no se trata solo de leer los Mensajes recibidos y decir que son bellos, deben ser vividos, aplicados y obedecidos por todos, especialmente por Mi Calcañar a fin de que, su vida sea ejemplo de santidad y de amor, ayuda a Mi querida “E” a traducir estas palabras, cuando escribe en otra lengua su sufrimiento es mayor, motivo por el cual tiene necesidad de tu apoyo, acompaña a Mi pequeña.

Hijos Míos, hoy la Iglesia Caltólica recuerda a un Santo defensor contra las fuerzas de los demonios, Benito de Nursia, dicho (llamado) también como San Benito Abad o Benito Abad; es por el Amor de Dios que, Benedicto ha podido superar cada una de las tentaciones que le han sido presentadas durante toda su vida. Con el Signo de la Cruz de Cristo ha arrojado o expulsado las tinieblas; y ha podido mirar lo que es ovio, la Cruz lo ha protegido y Dios le ha tomado de la mano para conducirlo hacia el camino de la Luz Divina.

Con el Signo de la Cruz destruyó la copa que contenía el vino de su muerte y con la Cruz ha curado a los enfermos y ha defendido su Grey, su rebaño de obejas, como el buen pastor que ha sabido ser para su prójimo.

Escucha ese Mensaje de Mi amado Benedicto siervo de Dios, lo cual, con humildad, y el cual amor, exorcisa a los demonios y expulsa a satanás. Hermanos en Cristo e hijos espirituales, por Gracia Divina hoy me dirijo a ustedes con estas palabras: Mientras yo estabá todavía en vida, he escrito una serie de normas y orientaciones para la vida monástica, proponiendo un estilo de vida comunitario, basado sobre la oración, sobre el trabajo y sobre la penitencia; esta regla se concentra sobre la importancia de la humildad y de la obediencia, incluso también las normas para la vida cotidiana, como las obras de oración, las tareas cotidianas y las relaciones con los otros miembros de la comunidad.

Los pilares de esta Misión: era la simplicidad, la humildad y la hospitalidad; el ser agradecidos y la alabanza, había una regla que ponía por encima de todas las demás, “el arte de escuchar”. Inspirado por Dios he escrito un reglamento para mis monjes, que he llamado “la santa regla” y que ha inspirado los reglamentos de muchas comunidades religiosas monásticas. Muchos laicos se empeñan también a vivir los aspectos escenciales de esta regla, adaptada a las condiciones de la vocación laical, la síntesis de la regla está en la siguiente frase: haz oración y trabajo, es decir, la vida dedicada a Dios debe ser de contemplación y de acción, como enseña el Evangelio.

Algunos consejos que les hago son estos:

Ø La primera virtud de la cual tienes necesidad después de la caridad, es la humildad.

Ø La Casa de Dios es para orar y no para charlar.

ØCada superior, debería esforsarse de ser gentil como padre premuroso.

Ø Cada uno debería de esforsarse de ser exquisito y complaciente en el trato.

Ø Cada comunidad debería ser como una buena familia, donde todos se quieran bien.

Ø Evita en cada individuo lo que es vulgar.

Ø Recuerda que dijo San Ambrosio, comportarse con nobleza es una gran virtud.

Ø Deja que la oración ocupe el primer lugar, nada viene antes que la obra de Dios.

Ø Como los amigos sienten la necesidad de verse y comunicarse entre ellos, también nosotros tenemos necesidad de esos momentos de intimidad con el Señor.

Ø El ocio es el enmigo del alma, e insisto en que cada uno de ustedes sea, diligente en el trabajo y en la misión que les ha sido consignada.

Ø El exterior y el interior, el cuerpo y el alma, deben trabajar al unísono; pueda la mente ser una armonía con  la voz.

Ø La humildad es la llave de la sabiduría, es mejor ofrecer que recibir.

Ø La disciplina es la salvación del alma, la oración es la comida de la fe, la caridad es el camino de la santidad.

Ahora me dirijo a cada uno de ustedes: “Escucha hijo los preceptos del maestro, e inclina el oído de tu corazón, acoje el consejo de un padre devoto y síguelo verdaderamente, así regresaras a travez de la obra de la obediencia a aquel por el cual te habías alejado por tu negligencia, por tu desobediencia”. Mi palabra ahora es dirigida a tí, quien seas tú, que renuncies a tu voluntad y tomes las armas ilustres fuertísimas para combatir por Cristo Señor, verdadero Rey, pídanle sobre todo con una oración constantísima, que lleves a cumplimiento cada obra buena que inicies, a fin que con El,  que se ha dignado contarnos en el número de Sus hijos, nunca se entristezca por nuestras malas obras, en todo tiempo, es decir por tanto.

Debemos obedecerLe con sus bienes, que El ha depositado en nosotros, para que jamás, como un padre airado, desherede a Sus hijos, ni tampoco como un temible Señor, irritado o enojado por nuestra maldad, no nos ha entregado al castigo eterno, como terribles siervos, aquéllos que no quieren seguir a la Gloria:

ü El primer grado de la humildad, consiste en, tener siempre adelante a los ojos “el temor de Dios”, sin jamás olvidarlo.

ü El segundo grado de la humildad consiste en el hecho de que uno, no ama la propia voluntad, ni se complace de hacer lo que le gusta hacer, más imita con la acción al Señor y dice: No he venido ha hacer mi voluntad, sino hacer la Voluntad de Aquél que me ha enviado (Jn. 6-38).

ü El tercer grado de humildad consiste en que, por amor de Dios, se sometan al superior en cada obediencia imitando al Señor el cual dice, el apóstol se hizo obediente hasta la muerte

ü El cuarto grado de humildad consiste en el hecho en la mismisima obediencia, también se empeña en cosas duras y fastidiosas y se reciben cualquier injuria y se abraza con paciencia y se calla dentro soportando todo, no te alejes y no lo rechaces, por que dice la Escritura: quien perseverase hasta el fin será salvado.

ü El quinto grado de humildad consiste en, no esconder los malos pensamientos que vienen al corazón y las malas acciones cometidas en secreto, más confesarlas humildemente, la Escritura exhorta a hacerlo diciendo:

Revela al Señor tu camino y espera en El.

ü El sexto grado de humildad consiste en el hecho de que el monje se queda contento de todo lo que es vil y despreciable y que se considera un mal, indigno labrador, trabajador de todos y dice así mismo con el Profeta: yo era reducido a nada, no sabía nada, he sido como un  burro delante de ti, pero seré siempre contigo (Salmo 72-22).

ü El séptimo grado de humildad consiste no solo en decir con la lengua, que él es el más vil de todos, pero también en el creerlo con el más profundo sentimiento del corazón.


Sábete bien que eres escuchado, no porque hables mucho, pero por la pureza del corazón y las lágrimas, por esto, la oración debe ser breve y pura, a menos que no sea, prolongada por una fe que haya inspirado la Gracia Divina.

 

En fin, les digo que hay una regla y normas que deben ser seguidas pero a fin de que agraden al Señor, a Dios, deben ser obedecidas con amor, el amor y la regla más grande.

 

Intercedo por cada uno de ustedes delante Dios Omnipotente a fin de que puedan ser obedientes, humildes y complacer a la Divina Voluntad, soy su padre y su hermano Benedicto Abad o Benito Abad.


Habla la Inmaculada Virgen María:

Hijos Míos, satanás teme a Benedicto por la obediencia y humildad que ha mostrado al Señor, pónganse sobre su protección e intercesión principalmente, en los Exorcismos y en la Oración de Liberación, la Medalla de San Benito y la Cruz son armas poderosas contra el mal; y adamás reza esta oración de Exorcismo y de Protección:

 

Crux Sacra Sit Míhi Lux

Mi luz sea la Cruz Santa,

Non Dráco Sit Míhi Dux
No sea el demonio -el Drag
ón- mi guía

Váde Rétro Sátana!
¡Apártate, Satanás!

Númquam Suáde Míbi Vana
No sugieras cosas vanas,

Sunt Mála Quaë Lébas
Pues maldad es lo que brindas

Ipse Venena Bibas
Bebe tú mismo el veneno.

Reciban todos ustedes Mi amorosa Bendición como Su Eterna Madre, la Inmaculada siempre Virgen María.

AMEN, AMEN, AMEN.



 

 

Mensaje de San Gabriel Arcángel sobre Virgen del Carmen

 


 Mensaje de San Gabriel Arcángel sobre Virgen del Carmen, 16 de julio 2023

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Habla la Inmaculada Virgen María:

E”, escribe estas palabras, Satanás quiso evitarlo, enviando terribles pesadillas para amedrentarte, no te resistas, para que pueda fluir este Mensaje en el idioma que llegue a tu mente. “O” traduce lo que sea necesario, en cuanto esta hija de Dios te envíe estas frases.

Árcangel Gabriel:

Yo soy el Árcangel Gabriel, el Mensajero de Dios que habla por Gracia Divina, hoy reciben esta noticia para que enriquezcan el alma y fortalezcan el corazón.

“S”, hija amada de Dios, dispón tu mente, alma y corazón, puesto que este día, la Santísima Virgen María, “Flor del Monte Carmelo”, te dará a conocer un importante Mensaje, deberás escribirlo en cuanto lo recibas y compartilo después con Mi Calcañar, sigue siendo dócil y valiente. De esta forma se cumple lo que les ha sido revelado en anteriores Mensajes, “Todos son instrumentos del Señor y como trabajadores de Su Viña, cualquiera de ustedes puede recibir Mensajes celestiales, iluminaciones o visiones, sólo deben disponerse.”

“E”, prepara todo lo necesario para celebrar el Eterno Sacrificio hoy por la noche, en la Solemnidad de la Virgen, bajo Su Advocación “Del Monte Carmelo”. La Santísima Trinidad concederá por medio de ella, una Bendición especial, que con la potestad que te ha sido conferida desde el Cielo, harás extensiva a todos los que acudan al llamado a participar en la Santa Eucaristia: Agustín, Ana, Carmen, Doris, Erika, Karina, Olegario, Roberto, Silvia y todos a quien el Espíritu Santo te indique, sé dócil a este Llamado y a la Inspiración Divina.

En Su Infinita Misericordia, Dios ha dado a la humanidad, en distinos momentos de la historia, una Madre Amorosa que se ha manifestado de diversas formas. Hoy os digo que Dios Todopoderoso, en su infinita bondad, ha entregado a la humanidad, no sólo a Su Amado Hijo Jesús, sino también a Su Amada Madre la Virgen María. Ella como Madre Amantisima, manifiesta su afecto por todos los Pueblos de la Tierra, a través de diversas Advocaciones como la de hoy: “Flor del Monte Carmelo”.

El 16 de julio de 1251, Simón Stock, en el Convento de Cambridge Inglaterra, imploró a la Madre del Carmen Su Protección, recitando la hermosa oración que compuso, Flor del Carmelo: Vid Floreciente, Esplendor del Cielo, Virgen Púrpura, Singular Madre Dulce, ingnorante de los hombres, concede privilegios a la Carmelita, Estrella de Mar. “Ella vestida con el hábito carmelitano, llevabá en Sus Brazos al Niño Jesús y en Su Mano un Escapulario que dio a su criado Simón diciendo”: “!Recibe, hijo Mío, este Escapulario de tu orden, que será desde ahora en adelante una señal de mi hemandad. Privilegio para ti y para los que la incluyan, quien muera con ella, no sufrirá el fuego eterno, Es señal de salvación, protección de los peligros del cuerpo y del alma, alianza de paz y pacto vital quien muere llevando el escapulario, saldrá del Purgatorio el sábado siguiente a su muerte”. Desde hoy todos están invitados a recibir y llevar el escapulario del Carmen todos los días como arma poderosa y don de amor.

El Escapulario del Carmen es un signo que cualquier persona puede llevar físicamente debajo de la ropa, alrededor del cuello o prendido cerca del corazón, después de ser exorcisado y bendecido por un Sacerdote.

Puede que no sea evidente eternamente, pero se nota cuando uno trata a los demás con bondad, caridad, misericordia y amor, es importente que, en lugar de usarlo externamente, lo lleven hacia adento, de manera espíritual, como un arma  poderosa. Así ora a la Virgen María, Flor del Carmen: “Madre mía, ayúdame a no ver nunca todas las gracias que te doy. Aumenta mi fe para que sepa ser agradecido con Dios y contigo, te lo pido en Nombre de Jesús, que así sea”.

Dice San Alfonso Ligorio, Doctor de la Iglesia: Así como los hombres se enorgullecen de que otros vistan su uniforme, así Nuestra Señora Madre María, se satisface cuando Sus siervos usan su uniforme, así Nuestra Madre María, se satisface cuando Sus siervos usan su escápula como prueba de que están dedicados a Su servicio y tienen presente a la Madre de Dios”.

El Escapulario tiene tres significados:

Ø El amor y la protección maternal de María; El signo es una pequeña tela o capa. Veamos como María lo envuelve en un manto cuando nace Jesús. La Madre siempre trata de proteger a Sus hijos.

Ø Perteneciente a Maria: llevan un signo que los distingue como Sus hijos elegidos. El Escapulario se convierte en el símbolo de la Consagración; “Pertenecer a María” y reconocer en ti su misión materna y entregar tu vida por ella, para dejarte guiar, instruir, moldear por ella y servirte para la extención del Reino de su Hijo Jesús.

Ø El dulce yugo de Cristo: llevad Mi Yugo sobre vosotros y aprended de Mí, que soy paciente y humilde de corazón, y así encontrareís alivio. Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera (Mt 11,29-30) el Escapulario simboliza ese yugo que Jesús les invita a llevar pero que María les ayuda a llevar.

Los privilegios de recibir y llevar el Escapulario vienen dados por tres promesas que la Virgen hace junto con él a Simón Stock.

 ü Es la ayuda y asistencia especial de la Virgen del Carmen a todos los que llevan el Escapulario: Viene ante los peligros del cuerpo y del alma, libra al hombre de todo mal e intercede para que viva en la Gracia de Dios.

ü Ayuda en el momento de la muerte: ya que la Virgen del Carmen se ha comprometido a dar la ayuda necesaria a la persona que se encuentra en peligro de muerte. Ayudas espirituales fundamentales para la salvación eterna.

ü Salvados del purgatorio: la Virgen del Carmen prometió al papa Juan XXII en el año 1322, suplicar para que los que han llevado Su Escapulario salgan del Purgatorio lo antes posible; a más tardar el sábado siguientre a su muerte. Esto es lo que se reconoce como el Privilegio del sábado”. El llevar el Escapulario es una consagración a la Virgen y la decisión de consagrarse a Ella es una libre elección de la propia voluntad, un acto de amor. En los momentos de tentación que necesitan la poderosa intercesión de la Madre de Dios. El espíritu maligno es completamente impotente cuando el portador de un Escapulario se enfrenta a la tentación, invocando a la Santísima Virgen en esta devoción silenciosa.

Conozca lo que algunos Papas han dicho sobre el Escapulario del Carmelo:

v Todos teneis el mismo lenguaje, que las palabras de los Evangelios: el arma, el Escapulario de la Virgen del Carmen.

v Reconoced finalmente en el Escapulario vuestra Consagración al Inmaculado Corazón de María porque el Escapulario nos marca como hijos de María y se convierte para nosotros en la vestidura de Gracia. Pío XII.

v Por el Escapulario pertenezco a la familia del Carmelo, y aprecio mucho esta gracia como garantía de una protección muy especial de María. Juan XXII.

v Creemos que entre las formas de la piedad mariana se deben constatar expresamente el Rosario y el uso devoto del Escapulario del Carmen. Pablo VI.

v Quien lo recibe se asocia a la Orden del Carmelo, dedicada al servicio de la Virgen para el bien de toda la iglesia. También llevo el Escapulario del Monte Carmelo en mi corazón. Juan Pablo II.

EL ROSARIO Y EL ESCAPULARIO SON INSEPARABLES. REZAR EL ROSARIO TODOS LOS DÍAS.

Soy Gabriel Arcángel, Mensajero de Dios que habla. Permanezcan todos con la Bendición de la Santísima Trinidad y la protección de la Siempre Virgen María, Flor del Monte Carmelo.

AMEN, AMEN, AMEN



viernes, 11 de agosto de 2023

Mensaje de Corpus Christy, 08 de junio 2023

 

Mensaje de Corpus Christy

08 de junio 2023

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Habla la Inmaculada Virgen María:

Hijos Míos, hoy la Iglesia Católica celebra la presencia de Cristo en la Eucaristía, día conocido como Corpus Christy, es una Fiesta de veneración al mayor acto de Amor de Dios hacia toda la humanidad, pues recuerda al mundo que Jesucristo esta presente de forma viva y real en la Eucaristía.

         Por Gracia Divina, hoy algunos Santos que gozan de la Patria Celestial, comparten con todos ustedes, reflexiones inspiradas del Espíritu Santo en su vida terrena, para que les ayuden a incrementar y fortalecer su amor por Mi Amado Hijo Jesús, en el Santísimo Sacramento del Altar.

AGRADEZCAN Y VIVAN ESTE HERMOSO REGALO.

 Ø Que la gran fuerza da a las almas que aman a Jesucristo el visitarlo con frecuencia en el Santísimo Sactramento. San Alfonso María Ligorio.

Ø Nuestro Señor Jesús a Margarita María: Como agradecimiento a Mi Amor, no recibió de la mayoria de los hombres más que ingratitudes, irreverencias, sacrilegio, frialdad y desprecio, mira como Me tratan los pecadores, solo demuestran frialdad y rechazo ante todas Mis atenciones para hacerles el bien, dame por lo menos la satisfacción de sufrir sus ingratitudes, participa de las amarguras de Mi Corazón. Si supieras cuanta sed tengo de ser amado por los hombres, no ahorrarías esfuerzos en ello; Estoy sediento, ardo en deseos de ser amado, siento una ardiente sed de ser honrado y amado por los hombres en el Santísimo Sacramento y no hallo a casi nadie que se esfuerce, según Mi Deseo, por saciar esa sed, manifestando alguna reciprocidad.

Ø Ahí está Aquél que tanto nos ama, ¿porqué pues no habremos de amarlo nosotros? Santo Cura de Ars.

Ø ¿Quieren muchas gracias? Vayan a visitar con frecuencia al Santísimo Sacramento. ¿Quieren pocas gracias? Visiten el Santísimo Sacramento con poca frecuencia, ¿No quieren ninguna en absoluto? Entonces no vayan a visitar el Santísimo Sacramento. Santo Domingo Savio.

Ø Solo en la vuelta en Cristo Sacramentado, está la salvación. San Pedro Julián Eima.

Ø Aquí está oculta la Divinidad, está oculta la humanidad y tan solo aparece Tu Ardentisima Caridad, no sólo tiene Amor sino que es la misma Caridad. San Bernardo.

Ø Si estoy con Jesús crucificado sufro, si estoy con Jesús Sacramentado amo. Santa Gema Galgani.

Ø Siendo Dios Omnipotente, no podía dar más, siendo muy Sabio, no supo dar más y siendo muy rico, no tenía nada más para dar. San Agustín.

Ø La devoción al Santísimo Sacramento y la devoción a la Santísima Virgen, son no lo mejor, sino el único medio de perseverar la pureza, solamente la Comunión es capaz de conservar un corazón puro, no puede haber castidad sin la Eucaristía. San Felipe Nerí.

Ø Nunca omitas la visita al Santísimo Sacramento todos los días, aunque sea muy breve, pero siempre y cuando sea constante. San Juan Bosco.

Ø El tiempo que paso frente al Sagrario, es el mejor tiempo empleado de mi vida. Santa Catalina de Génova.

Ø No es para quedarte en una ámpula de oro, que Jesús desciende todos los días del Cielo, sino para encontrar otro cielo, el de nuestra alma, donde encuentra Sus Delicias. Santa Teresita del Niño Jesús.

Ø Ten la seguridad de que todos los instantes de tu vida, el tiempo que pases frente al Divino Sacramento, será lo que te dará más fuerza durante la vida, más consuelo en el momento de la muerte y durante la eternidad. San Alfonso de Liborio.

Ø El Santísimo Sacramento es fuego que nos inflama, de modo que, retirándolo del Altar, esparsamos tales llamas de amor, que nos hacen terribles al infierno. San Gregorio Nacianseno.

Ø No desaprovechemos tan gran oportunidad de negociar con Dios, Jesús no suele pagar mal el hospedaje si lo recibimos bien. Santa Teresa de Ávila.

Ø Nuestro Señor nos concede todo lo que le pedimos en la Santa Misa, lo más importante, es que aún nos da lo que, ni siquiera pensamos en pedirle, y que sin embargo es necesario para nosotros. San Gerónimo.

Ø Caundo el Sacerdote ofrece a Jesús en el Altar y lo lleva algún lado, todas las personas deberían doblar las rodillas, y rendir al Señor, al Dios Vivo y Verdadero, alabanza, gloria y devoción. San Francisco.

Ø Es medicina de inmortalidad, antídoto para no morir, remedio para vivir en Jesucristo para siempre. San Ignacio de Antioquia.

Ø Entre las prácticas de la religión, la Eucaristía es lo que el Sol entre los Astros. San Francisco de Sales.

Ø Hijos míos nada es demasiado a la hora de prepararnos para la Santa Comunión. Padre Pío de Pietrelcina.

Ø Ayúdanos Jesús a comprender que para hacer algo en Tu Iglesia, incluso en el campo tan urgente de la Nueva Evangelización, es necesario ante todo ser, es decir, estar Contigo en adoración en Tu Dulce Compañía, sólo de una íntima Comunión Contigo surge la auténtica eficacia y verdadera acción apostólica. Juan Pablo II. https://evangelizacionparalosultimostiempos.blogspot.com

Ø Antes de la Comunión, suplica a nuestra Bondadosa Madre la Virgen María, que te preste Su Corazón para recibir en él, a Su Hijo, con sus propias disposiciones. San Luis María Grignon de Monfort.

Ø Oh caridad insetimable, te quedaste con nostros como Alimento mientras somos peregrinos en esta Tierra, para que no desfallezcamos por el cansancio, sino que fortalecidos de Ti, Alimento Celestial, sigamos el camino. Santa Catalina de Siena.

Ø Ninguna lengua humana puede enumerar los favores que se correalcionan al Sacrificio de la Misa, el pecador se reconcilia con Dios, el hombre justo se hace aun más recto, los pecados son borrados, los vicios eliminados, la virtud y el mérito crecen y las estratagemas del demonio son frustradas. San Lorenzo Justino.

Ø En la Eucaristía, míos son los Cielos y mía es la Tierra, míos son los hombres, los justos son míos y los pecadores son míos, los ángeles son míos y también la Madre de Dios, todas las cosas son mías, el mismo Dios es Mío y para Mí, porque Cristo es mío y todo para mí. San Juan de la Cruz.

Ø Por cada Misa devotamente celebrada, muchas almas dejan el Purgatorio y vuelan al Cielo. San Jerónimo.

Ø Si los ángeles pudieran sentir envidia, nos envidiarián por la Sagrada Comunión. Papa San Pío X.

Habla la Inmaculada Vrgen Maria: 

Queridos hijos, adoren sin cesar al Santisimo Sacramento del Altar, Yo Estoy simpre Presente cuando los fieles están en adoración, en esos momentos se obtienen “gracias particulares”, por amor y para el Amor: Queridos hijos, Dios desea hacerlos Santos y por eso a traves Mí, los invita al abandono total. Que la Santa Misa sea para ustedes la vida, trabajen para comprender, que la Iglesia es la casa de Dios, el lugar donde Yo los reuno y deseo mostrarles el camino que los conduce a Dios.

 

Vengan y oren, que su vida sea un testimonio en el camino de la santidad, las Iglesias son dignas de respeto y consagradas, porque Dios se hizo hombre para permanecer en ellas día y noche, por lo tanto hijitos, crean y oren para que el Padre les acreciente la fe, y luego pidan lo más conveniente para ustedes.

 Soy Su Madre, la Inmaculada Virgen María de la Eucaristía, Estoy con ustedes y les dejo la Bendición de la Santísima Trinidad y la Mía.

 AMEN, AMEN, AMEN.




1 hora de CANCIONES DE CORPUS CHRISTI. Gladys Garcete . Música Católica