domingo, 13 de noviembre de 2022

MENSAJE DE LA INMACULADA VIRGEN MARÍA Y SAN JUAN PABLO II

 


San Juan Pablo II

“Quien medite de corazón cada uno de estos mensajes, obtendrá Gracias Especiales para su vida espiritual. Si es pecador, se convertirá; si es imperfecto, se volverá perfecto; si es santo se hará más santo; si es tentado triunfará; si sufre, podrá encontrar en estas meditaciones, la fuerza, la medicina, el consuelo; y si su alma es débil y pobre, hallará un alimento espiritual y un espejo en el que mirándose continuamente, se embellecerá y se hará semejante a Jesús, nuestro modelo. AMÉN, AMÉN, AMÉN.


MENSAJE DE LA INMACULADA VIRGEN MARÍA Y SAN JUAN PABLO II

22 de octubre de 2022

 https://lossantoshablan.blogspot.com

Hijitos de Mi Corazón:

Este día la Iglesia recuerda el inicio del Pontificado de Juan Pablo ll y este hijo predilecto de la Santísima Trinidad y Mío, se dirige hoy a ustedes para decirles cosas de importancia. A pesar de que los demonios lastimaron a quien escribe, Mi Amor la ayudó y protegió para que pudiera escribirles. Ahora les hablará Juan Pablo II.

“La vocación del cristiano es la santidad, en todo momento de la vida. En la primavera de la juventud, en la plenitud del verano de la edad madura y después también en otoño y en el invierno de la vejez y por último a la hora de la muerte.

Debemos perdonar siempre, recordando que nosotros mismos hemos necesitado el perdón. Tenemos necesidad de ser perdonados mucho más a menudo que de perdonar.

Los verdaderos discípulos de Cristo tienen conciencia de su propia debilidad. Por esto ponen toda su confianza en la Gracia de Dios que acogen con corazón indiviso, convencidos de que sin Él no pueden hacer nada (Juan 15:5).

Lo que les caracteriza y distingue del resto de los hombres no son los talentos o las disposiciones naturales. Es su firme determinación de caminar tras las huellas de Jesús.

La mirada de la Iglesia se dirige continuamente a Su Señor, presente en el Sacramento del altar, en el cual descubre la plena manifestación de su inmenso amor.

Cuanto más se vive en Cristo, mejor se sirve a Cristo en los demás, llegando incluso a los lugares más lejanos para realizar la misión y afrontando los mayores desafíos.

En este tiempo amenazado por la violencia, por el odio y por la guerra, den testimonio de que El Señor y sólo Él, puede dar la verdadera paz al corazón del hombre y a toda la Tierra. Esfuércense por buscar y promover el amor, la paz y la justicia.

Anunciar a Cristo, predicar sobre Cristo, es hacer experimentar a cada uno, pero especialmente a quien sufre de pobreza espiritual, la Ternura y la Misericordia Divinas.

María, asociada a la victoria de Cristo sobre el pecado de nuestros primeros padres, aparece como la verdadera “Madre de los vivientes”. Su maternidad aceptada libremente por obediencia al designio Divino, se convierte en fuente de vida para la humanidad entera.

Con María, la Sierva del Señor, descubrirán la alegría y la fecundidad de la vida oculta. Con Ella, la Discípula del Maestro, seguirán a Jesús por las calles de Palestina, convirtiéndose en testigos de su predicación y de sus milagros. Con Ella, Madre Dolorosa, acompañarán a Jesús en su pasión y muerte. Con Ella, Virgen de la Esperanza, acogerán el anuncio gozoso de la Pascua y el don inestimable del Espíritu Santo.

Madre de Cristo, que se revele una vez más, en la historia del mundo, la infinita potencia salvadora de la Redención: ¡Potencia del Amor Misericordioso! ¡Que éste detenga el mal! ¡Que transforme las conciencias! ¡Que en tu Corazón Inmaculado se revele para todos la luz de la esperanza!

Sólo con la fidelidad alegre a Cristo y con una atrevida proclamación de ÉL como Señor –“un testimonio arraigado en su mandamiento de ir y hacer discípulos a todas las gentes”- podrán ayudar a los demás a conocerle a Él.

En un mundo en el que las sombras de pobreza, injusticia y secularismo se ciernen sobre todos los Continentes, es más urgente que nunca la necesidad de auténticos discípulos de JESUCRISTO.

Sepan también ustedes, queridos amigos, que esta Misión no es fácil. Y que puede convertirse incluso en imposible, si sólo cuentan con ustedes mismos. Pero lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios (Lucas 18:27; 1:37).

Nosotros no somos la suma de nuestras debilidades y nuestros fracasos, somos la suma del Amor del Padre en nosotros.

Dios se sirve de la Amistad humana para llevar los corazones al manantial de la Caridad Divina. Siéntanse responsables de la evangelización de sus amigos y de todos los que están cerca y lejos de ustedes.

Amar no es sólo un sentimiento, es un acto de voluntad que consiste en preferir de manera constante el bien del otro al bien propio. Amen, amen a todos de esta manera.

Con el amor a la Madre sea más conocido y amado el Hijo, que “es Camino, Verdad y Vida de cada uno de los hombres”. En esta perspectiva de fe y de amor, les imparto de corazón la bendición apostólica:

La bendición de Dios Todopoderoso Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y permanezca para siempre. Amén.

María es Madre de la Gracia, porque es Madre del autor de la Gracia. ¡Entréguense a Ella con plena confianza! JUAN PABLO II.”

Habla la Inmaculada Virgen Maria:

Pequeños Míos, la Gracia Divina sigue enviando Mensajes para instruirlos y formarlos, recíbanlos con agradecimiento y aprovéchenlos para beneficio y crecimiento de su espíritu.

Ahora reciban Mi Amorosa bendición, como su Madre Eterna, la Inmaculada Virgen María. AMÉN, AMÉN, AMÉN.



Juan Pablo II hoy sigue hablando.Vida, Obra y Película

 


Juan Pablo II hoy sigue hablando

(Biografía y Obra)

(Karol Wojtyla; Wadowice, Cracovia, 1920 - Roma, 2005) Papa de la Iglesia católica (1978-2005). Elegido para el solio de Pedro en octubre de 1978, cuando ocupaba el puesto de cardenal-arzobispo de Cracovia, el prelado polaco Karol Wojtyla fue el primer pontífice no italiano en más de cuatro siglos.


Juan Pablo II

Hijo de un oficial de la administración del Ejército polaco y de una maestra de escuela, de joven practicó el atletismo, el fútbol y la natación; fue también un alumno excelente y presidió diversos grupos estudiantiles. Desarrolló además una gran pasión por el teatro, y durante algún tiempo aspiró a estudiar literatura y convertirse en actor profesional.

Durante la ocupación nazi de Polonia compaginó sus estudios y su labor de actor con el trabajo de obrero en una fábrica, para mantenerse y evitar su deportación o encarcelamiento. Fue miembro activo de la UNIA, organización democrática clandestina que ayudaba a muchos judíos a encontrar refugio y escapar de la persecución nazi.

En tales circunstancias, la muerte de su padre le causó un profundo dolor. La lectura de San Juan de la Cruz, que entonces buscó como consuelo, y la heroica conducta de los curas católicos que morían en los campos de concentración nazi fueron decisivas para que decidiera seguir el camino de la fe. Mientras se recuperaba de un accidente, el futuro pontífice decidió seguir su vocación religiosa, y en 1942 inició su formación sacerdotal. Finalizada la Segunda Guerra Mundial, fue ordenado sacerdote (1 de noviembre de 1946), amplió sus estudios en Roma y obtuvo el doctorado en Teología en el Pontifico Ateneo Angelicum.

De regreso a Polonia desarrolló una doble actividad evangelizadora y docente: llevó a cabo su labor pastoral en diversas parroquias obreras de Cracovia e impartió clases de ética en la Universidad Católica de Lublin y en la Facultad de Teología de Cracovia. En 1958 fue nombrado auxiliar del arzobispo de Cracovia, a quien sucedió en 1964. Ya en esa época era un líder visible que a menudo asumía posiciones críticas contra el comunismo y los funcionarios del gobierno polaco. Durante el Concilio Vaticano II destacó por sus intervenciones sobre el esquema eclesiástico y en los debates acerca de la constitución pastoral Gaudium et spes, dedicada al papel de la Iglesia en el mundo contemporáneo.

En 1967 el Papa Pablo VI lo nombró cardenal, y el 16 de octubre de 1978, a la edad de cincuenta y ocho años, fue elegido para suceder al papa Juan Pablo I, fallecido tras treinta y cuatro días de pontificado. De este modo se convirtió en el primer Papa no italiano desde 1523, y en el primero procedente de un país del bloque comunista.

Desde sus primeras encíclicas, Redemptoris hominis (1979) y Dives in misericordia (1980), Juan Pablo II exaltó el papel de la Iglesia como maestra de los hombres y destacó la necesidad de una fe robusta, arraigada en el patrimonio teológico tradicional, y de una sólida moral, sin mengua de una apertura cristiana al mundo del siglo XX. Denunció la Teología de la Liberación, criticó la relajación moral y proclamó la unidad espiritual de Europa.

El 13 de mayo de 1981 sufrió un grave atentado en la Plaza de San Pedro del Vaticano, donde resultó herido por los disparos del terrorista turco Mehmet Ali Agca. A raíz de este suceso, Juan Pablo II tuvo que permanecer hospitalizado durante dos meses y medio. El 13 de mayo de 1982 sufrió un intento de atentado en el Santuario de Fátima durante su viaje a Portugal. Sin embargo, el pontífice continuó con su labor evangelizadora, visitando incansablemente numerosas regiones, en especial los países del Tercer Mundo de África, Asia y América del Sur.

Igualmente, siguió manteniendo contactos con numerosos líderes religiosos y políticos, destacando siempre por su carácter conservador en cuestiones doctrinales y por su resistencia a la modernización de la institución eclesiástica. Entre sus encíclicas cabe mencionar Laborem exercens (El hombre en su trabajo, 1981), Redemptoris mater (La madre del Redentor, 1987), Sollicitudo rei socialis (La preocupación social, 1987), Redemptoris missio (La misión del Redentor, 1990) y Centessimus annus (El centenario, 1991).

Entre sus exhortaciones y cartas apostólicas destacan Catechesi tradendae (Sobre la catequesis, hoy, 1979), Familiaris consortio (La familia, 1981), Salvifici doloris (El dolor salvífico, 1984), Reconciliato et paenitentia (Reconciliación y penitencia, 1984), Mulieris dignitatem (La dignidad de la mujer, 1988), Christifidelis laici (Los fieles cristianos, 1988) y Redemptoris custos (El custodio del Redentor, 1989). En Evangelium vitae (1995) trató las cuestiones del aborto, las técnicas de reproducción asistida y la eutanasia. 

El pontificado de Juan Pablo II no estuvo exento de polémica. Su talante tradicional le llevó a sostener algunos enfoques característicos del catolicismo conservador, sobre todo en lo referente a la prohibición del aborto y los anticonceptivos, la condena del divorcio y la negativa a que las mujeres se incorporen al sacerdocio. Sin embargo, también fue un gran defensor de la justicia social y económica, abogando en todo momento por la mejora de las condiciones de vida en los países más pobres del mundo. Ver para mas de sus Encíclicas https://vidahumanamaravillosa.blogspot.com

Película: Las Sandalias del Pescador

https://fb.watch/gOh0dFloBW/ 

sábado, 12 de noviembre de 2022

Película de Fray Martín de Porres o Fray Escoba

 

Película de: 

Fray Escoba o San Martín de Porres Película: 

https://www.facebook.com/watch/live/?ref=watch_permalink&v=714479579057658

 


SAN MARTÍN DE TOURS (BIOGRAFÍA)

Nació en Hungría, pero sus padres se fueron a vivir a Italia. Era hijo de un veterano del ejército y a los 15 años ya vestía el uniforme militar.

Durante más de 15 siglos ha sido recordado nuestro Santo por el hecho que le sucedió siendo joven y estando de militar en Amiens (Francia). Un día de invierno muy frío se encontró por el camino con un pobre hombre que estaba tiritando de frío y a medio vestir. Martín, como no llevaba nada más para regalarle, sacó la espada y dividió en dos partes su manto, y le dio la mitad al pobre. Esa noche vio en sueños que Jesucristo se le presentaba vestido con el medio manto que él había regalado al pobre y oyó que le decía: "Martín, hoy me cubriste con tu manto".

Sulpicio Severo, discípulo y biógrafo del Santo, cuenta que tan pronto Martín tuvo esta visión se hizo bautizar (era catecúmeno, o sea estaba preparándose para el bautismo). Luego se presentó a su general que estaba repartiendo regalos a los militares y le dijo: "Hasta ahora te he servido como soldado. Déjame de ahora en adelante servir a Jesucristo propagando su santa religión". El general quiso darle varios premios pero él le dijo: "Estos regalos repártelos entre los que van a seguir luchando en tu ejército. Yo me voy a luchar en el ejército de Jesucristo, y mis premios serán espirituales".

En seguida se fue a Poitiers donde era obispo el gran sabio San Hilario, el cual lo recibió como discípulo y se encargó de instruirlo.

Como Martín sentía un gran deseo de dedicarse a la oración y a la meditación, San Hilario le cedió unas tierras en sitio solitario y allá fue con varios amigos, y fundó el primer convento o monasterio que hubo en Francia. En esa soledad estuvo diez años dedicado a orar, a hacer sacrificios y a estudiar las Sagradas Escrituras. Los habitantes de los alrededores consiguieron por sus oraciones y bendiciones, muchas curaciones y varios prodigios. Cuando después le preguntaban qué profesiones había ejercido respondía: "fui soldado por obligación y por deber, y monje por inclinación y para salvar mi alma".

Un día en el año 371 fue invitado a Tours con el pretexto de que lo necesitaba un enfermo grave, pero era que el pueblo quería elegirlo obispo. Apenas estuvo en la catedral toda la multitud lo aclamó como obispo de Tours, y por más que él se declarara indigno de recibir ese cargo, lo obligaron a aceptar.

En Tours fundó otro convento y pronto tenía ya 80 mojes. Y los milagros, la predicación, y la piedad del nuevo obispo hicieron desaparecer prontamente el paganismo de esa región, y las conversiones al cristianismo eran de todos los días. A los primeros que convirtió fue a su madre y a sus hermanos que eran paganos.

Un día un antiguo compañero de armas lo criticó diciéndole que era un cobarde por haberse retirado del ejército. Él le contestó: "Con la espada podía vencer a los enemigos materiales. Con la cruz estoy derrotando a los enemigos espirituales".

Recorrió todo el territorio de su diócesis dejando en cada pueblo un sacerdote. Él fue fundador de las parroquias rurales en Francia.

Dice su biógrafo y discípulo, que la gente se admiraba al ver a Martín siempre de buen genio, alegre y amable. Que en su trato empleaba la más exquisita bondad con todos.

Un día en un banquete San Martín tuvo que ofrecer una copa de vino, y la pasó primero a un sacerdote y después sí al emperador, que estaba allí a su lado. Y explicó el por qué: "Es que el emperador tiene potestad sobre lo material, pero al sacerdote Dios le concedió la potestad sobre lo espiritual". Al emperador le agradó aquella explicación.

En los 27 años que fue obispo se ganó el cariño de todo su pueblo, y su caridad era inagotable con los necesitados. Los únicos que no lo querían eran ciertos tipos que querían vivir en paz con sus vicios, pero el Santo no los dejaba. De uno de ellos, que inventaba toda clase de cuentos contra San Martín, porque éste le criticaba sus malas costumbres, dijo el santo cuando le aconsejaron que lo debía hacer castigar: "Si Cristo soportó a Judas, ¿por qué no he de soportar yo a este que me traiciona?".

Con varios empleados oficiales tuvo fuertes discusiones, porque en ese tiempo se acostumbraba torturar a los prisioneros para que declararan sus delitos. Nuestro santo se oponía totalmente a esto, y aunque por ello se ganó la enemistad de altos funcionarios, no permitía la tortura.

Supo por revelación cuándo le iba a llegar la muerte y comunicó la noticia a sus numerosos discípulos. Estos se reunieron junto a su lecho de enfermo y le suplicaban llorando: "¿Te alejas padre de nosotros, y nos dejas huérfanos y solos y desamparados?". El santo respondió con una frase que se ha hecho famosa: "Señor, si en algo puedo ser útil todavía, no rehúso ni rechazo cualquier trabajo y ocupación que me quieras mandar".

Pero Dios vio que ya había trabajado y sufrido bastante y se lo llevó a que recibiera en el cielo el premio por sus grandes labores en la tierra.

El medio manto de San Martín (el que cortó con la espada para dar al pobre) fue guardado en una urna y se le construyó un pequeño santuario para guardar esa reliquia. Como en latín para decir "medio manto" se dice "capilla", la gente decía: "Vamos a orar donde está la capilla". Y de ahí viene el nombre de capilla, que se da a los pequeños salones que se hacen para orar.

Fuente.- https://www.aciprensa.com/recursos/biografia-de-san-martin-de-tours-5002

 

“Mensaje de San Martín de Tours”

“Quien  medite de corazón cada uno de estos Mensajes, obtendrá Gracias especiales para su vida espiritual. Si es pecador, se convertirá; si es imperfecto, se volverá perfecto; si es santo se hará más santo; si es tentado triunfará; si sufre, podrá encontrar en estas meditaciones, la fuerza, la medicina, el consuelo; y si su alma es débil y pobre, hallará un alimento espiritual y un espejo en el que mirándose continuamente, se embellecerá y se hará semejante a Jesús, nuestro modelo. AMÉN, AMÉN, AMÉN.


“Mensaje de San Martín de Tours”

11 de noviembre de 2022

https://lossantoshablan.blogspot.com

Hijos míos; este día la Iglesia Católica recuerda a Martín de Tours, a quien siempre se le veía de buen genio, alegre y amable; además de que en su trato empleaba la más exquisita bondad con todos, escuchen y vivan su mensaje.

Escribe hija mía, sin miedo, en italiano para que mi amado hijo lo traduzca y lo comparta con mi Calcañar y a todos los hombres de buena voluntad.

       “Por Gracia de Divina les hablo a todos ustedes. Un día de invierno del año 337, me encontré en el camino con un pobre hombre que estaba temblando de frio y a medio vestir. Como no llevaba yo nada más para regalarle, saqué la espada y dividí en dos partes mi manto y le di la mitad al hombre.

Esa noche vi en sueños que Jesucristo se me presentaba vestido con el medio manto que yo le había regalado al hombre y escuché que me decía: “Martín, hoy me cubriste con tu manto”.

Luego me presenté a mi general y le dije: “hasta ahora te he servido como soldado. Déjame de ahora en adelante servirle a Jesucristo propagando su santa religión”.

El general quiso darme varios premios, pero le dije: “Estos regalos repártelos entre los que van a seguir luchando en tu ejército. Yo me voy a luchar en el Ejército de Jesucristo y mis premios serán espirituales.

     Un día, un antiguo compañero de armas me criticó diciéndome, que yo era un cobarde por haberme retirado del ejército.

Entonces le contesté: Con la espada podía vencer a los enemigos materiales. “Con la Cruz estoy derrotando a los enemigos espirituales”. Hubo personas que me difamaron y mis amigos me decían que debía hacerlos castigar, pero yo les respondía: “Si Cristo soportó a Judas, porque no he de soportar yo a este que me traiciona”.

Siempre traté de servir a Jesús, por eso frecuentemente le decía: Señor, si en algo puedo ser útil todavía, no rehúso ni rechazo cualquier trabajo y ocupación que Me quieras mandar”.

      Fui en vida soldado sin quererlo, monje por elección y obispo por deber. Ahora los invito a cumplir su misión y entregarse al Señor con todo su corazón.

      Intercedo por todos ustedes ante el Padre Eterno, para que, sean valientes soldados de Jesucristo. Su hermano mayor en Jesús Martín de Tours.   

      Hijos míos, sepan esto: El medio manto de San Martín (el que cortó con la espada para dar al pobre) fue guardado en una urna y se le construyo un pequeño santuario para guardar esa reliquia. “Como en latín para decir medio manto se dice capilla”, la gente decía: “vamos a orar donde está la capilla”. Y de ahí viene el nombre de “capilla”, que se da a los pequeños lugares que se hacen para orar.

        Que el buen Martín de Tours les obtenga de Dios la Gracia de recordar siempre que todo favor que ha de hacerse al prójimo, lo recibe y lo paga Jesucristo, como si se le hubiera hecho a él en persona.

       Martín fue un hombre valiente y de carácter fuerte y su entrenamiento militar lo preparó para librar batallas espirituales contra satanás; los cultos de la idolatría y todas las formas de herejía, por eso intercede de manera especial por todos ustedes, Mis guerreros espirituales.

       Nunca pasó una sola hora ni un momento en el que él no estuviera orando; o si se daba el caso que estuviera ocupado en algo más, aun así, nunca dejaba que su mente se liberara de la oración.

        Ahora les presento una de las oraciones más hermosas que hacía Martín: << Ciertamente es terrible Señor, la lucha de la guerra corporal, y es seguro que ahora esto es suficiente que haya seguido la pelea hasta este momento; pero si me ordenas que persevere en el mismo esfuerzo para detener a Tu Rebaño, no me rehúso… Entregado completamente a Ti, cumpliré con cualquier deber que me asignes AMEN.

    {No me rehúso} {No me rajo} este es el carácter que manifestó Martín a lo largo de su vida terrenal. Por eso, a semejanza de este hermano mayor suyo, “no se rehúsen, no se resistan a cumplir la misión que les ha sido dada por las Divinas Personas”.

     Sigan el ejemplo de Martín de Tours, un sirviente de los pobres, un hombre de paz y al mismo tiempo de lucha por las almas, y un indicio e instrumento de la Misericordia de Dios.

RECIBAN LA MATERNAL BENDICIÓN DE SU MADRE, LA INMACULADA VIRGEN MARÍA.

AMEN, AMEN, AMEN.



 

 

miércoles, 9 de noviembre de 2022

MENSAJE DE LA “VIRGEN DEL ROSARIO”

 


“Quien  medite de corazón cada uno de estos Mensajes, obtendrá Gracias especiales para su vida espiritual. Si es pecador, se convertirá; si es imperfecto, se volverá perfecto; si es santo se hará más santo; si es tentado triunfará; si sufre, podrá encontrar en estas meditaciones, la fuerza, la medicina, el consuelo; y si su alma es débil y pobre, hallará un alimento espiritual y un espejo en el que mirándose continuamente, se embellecerá y se hará semejante a Jesús, nuestro modelo. AMÉN, AMÉN, AMÉN.

 

MENSAJE DE LA “VIRGEN DEL ROSARIO” 

07 de octubre de 2022

Hijitos de Mi Corazón:

Me dirijo a cada uno de ustedes para hablarle a su alma.

He dado Mensajes por distintos canales y lugares en el mundo, a fin de que la humanidad se arrepienta y crea en el Señor.

Satanás se apodera cada vez más de la Tierra y cree que tiene ganada la batalla. Sin embargo, Yo les aseguro que Mi Inmaculado Corazón y el de Mi Hijo Jesús triunfarán y aplastaré la cabeza de la serpiente antigua con mi Calcañar.

He querido despertar su conciencia, para que se den cuenta de que están en una batalla que envuelve naciones y sociedades, y cada individuo que en ellos reside.

La clave de la estrategia de satanás en estos tiempos, es “implantar el ateísmo y la corrupción de la fe y la secularización total de la humanidad”. Los hombres engañados por el maligno, se hicieron necios en sus razonamientos y trocaron la Verdad de Dios por la mentira, sirviendo a la criatura en lugar del Creador.

La humanidad enfrenta una crisis de fe, porque no cree en Dios, ni en Su Palabra y tiene una falta de obediencia a su Padre Celestial, falta de fe que se traduce en una vida cuyo fin es terreno, no celestial, negando además los Misterios Divinos.

Yo como Madre de la humanidad quiero hacer todo para regresarlos al camino de Mi Hijo Jesús, por llevarlos a Él, por revelarles al único Salvador y Señor.

Siempre deben pensar en el Triunfo de Mi Inmaculado Corazón en término de la destrucción del pecado, de sus estructuras y sus consecuencias.

Precisamente se trata del Triunfo de Mi Corazón Inmaculado, porque la batalla se libra en el corazón de los hombres que se han endurecido, se han alejado de Dios y han dado cabida a la oscuridad y al pecado, al mundo, a la carne y al mal.

En Mi Corazón se vive en plenitud el Triunfo redentor de Cristo y quiero hacerlos partícipes de esta Victoria de Amor, manifestando en cada uno de ustedes y en todos Mis hijos el Triunfo de Mi Inmaculado Corazón: con el triunfo de la gracia sobre el pecado, del amor sobre el egoísmo, de la paz sobre la violencia, de la fe renovada por el Espíritu Santo sobre el ateísmo, de la amorosa devoción sobre la indiferencia y la frialdad, de la verdad de la revelación sobre la mentira, las herejías y la falsa religión.

Les vuelvo a pedir: recen el Rosario, es arma poderosa contra las crisis de fe “es la fe contenida en una mano” pues contiene los misterios principales de la Salvación y Redención.

La consagración personal y la fe autentica, derrumban las estructuras del pecado que existen en los corazones, por eso, primero tienen que hacer que Yo triunfe en sus corazones y así iré triunfando en el mundo.

Mi Inmaculado Corazón triunfará, qué bello y gran honor saberse instrumentos pequeñísimos de este triunfo.

Cada día deben responder al llamado de Amor que les hago como su Madre, haciendo uso de los medios que les doy para su propia salvación y conversión de sus hermanos, sobre todo los más necesitados de la Misericordia de Dios.

¡Recen el Santo Rosario por la conversión de los pecadores y su propia salvación!

La oración del Santo Rosario es un recuento de la vida de Jesús acompañado por Mí, su Amorosa Madre y otorga muchos méritos, porque es el arma que Dios me ha dado para amarrar al Demonio, aplastar su cabeza y vencerlo.

El Santo Rosario desata la Gracia de Dios a través de Mi Corazón y consigue la voluntad de Dios: que todos sean Santos como Él es Santo.

Les repito mi mensaje: Ayuden a Mi Corazón Inmaculado a triunfar en este mundo tan pecador, Ofrezcan oraciones y sacrificios por Mis Intenciones, para que Yo pueda presentarlos ante Dios. Olviden sus deseos y oren por cumplir lo que Dios desea.

Que sus corazones sean nobles y rectos, que sus cruces sean para ustedes un medio de lucha contra el pecado, que su arma sea la paciencia y un amor sin límites, amor que sabe esperar y que los haga capaces de reconocer los signos de Dios, para que su propia vida, con amor humilde, muestre la verdad a todos aquellos que viven en las tinieblas.

Ahora sí hijos míos, puedo concluir este mensaje mostrando Mi Amor en quien escribe para que crean y se fortalezca su fe.

Reciban Mi amorosa bendición, en especial bajo Mi advocación de “la Virgen del Rosario”.   AMÉN, AMÉN, AMÉN.

 


                                            

 

 

 

 

 

 

  

 

 

 

 

lunes, 7 de noviembre de 2022

San Francisco de Asís (Biografía y Película)

 


San Francisco de Asís (Biografía y Película)

(Giovanni di Pietro Bernardone; Asís, actual Italia, 1182 - id., 1226) Religioso y místico italiano, fundador de la orden franciscana. Casi sin proponérselo lideró San Francisco un movimiento de renovación cristiana que, centrado en el amor a Dios, la pobreza y la alegre fraternidad, tuvo un inmenso eco entre las clases populares e hizo de él una veneradísima personalidad en la Edad Media. La sencillez y humildad del pobrecito de Asís, sin embargo, acabó trascendiendo su época para erigirse en un modelo atemporal, y su figura es valorada, más allá incluso de las propias creencias, como una de las más altas manifestaciones de la espiritualidad cristiana.


San Francisco de Asís

Hijo de un rico mercader llamado Pietro di Bernardone, Francisco de Asís era un joven mundano de cierto renombre en su ciudad. Había ayudado desde jovencito a su padre en el comercio de paños y puso de manifiesto sus dotes sustanciales de inteligencia y su afición a la elegancia y a la caballería. En 1202 fue encarcelado a causa de su participación en un altercado entre las ciudades de Asís y Perugia. Tras este lance, en la soledad del cautiverio y luego durante la convalecencia de la enfermedad que sufrió una vez vuelto a su tierra, sintió hondamente la insatisfacción respecto al tipo de vida que llevaba y se inició su maduración espiritual.

Del lujo a la pobreza

Poco después, en la primavera de 1206, tuvo San Francisco su primera visión. En el pequeño templo de San Damián, medio abandonado y destruido, oyó ante una imagen románica de Jesucristo una voz que le hablaba en el silencio de su muda y amorosa contemplación: "Ve, Francisco, repara mi iglesia. Ya lo ves: está hecha una ruina". El joven Francisco no vaciló: corrió a su casa paterna, tomó unos cuantos rollos de paño del almacén y fue a venderlos a Foligno; luego entregó el dinero así obtenido al sacerdote de San Damián para la restauración del templo.

Esta acción desató la ira de su padre; si antes había censurado en su hijo cierta tendencia al lujo y a la pompa, Pietro di Bernardone vio ahora en aquel donativo una ciega prodigalidad en perjuicio del patrimonio que tantos sudores le costaba. Por ello llevó a su hijo ante el obispo de Asís a fin de que renunciara formalmente a cualquier herencia. La respuesta de Francisco fue despojarse de sus propias vestiduras y restituirlas a su progenitor, renunciando con ello, por amor a Dios, a cualquier bien terrenal.

A los veinticinco años, sin más bienes que su pobreza, abandonó su ciudad natal y se dirigió a Gubbio, donde trabajó abnegadamente en un hospital de leprosos; luego regresó a Asís y se dedicó a restaurar con sus propios brazos, pidiendo materiales y ayuda a los transeúntes, las iglesias de San Damián, San Pietro In Merullo y Santa María de los Ángeles en la Porciúncula. Pese a esta actividad, aquellos años fueron de soledad y oración; sólo aparecía ante el mundo para mendigar con los pobres y compartir su mesa.

La llamada a la predicación

El 24 de febrero de 1209, en la pequeña iglesia de la Porciúncula y mientras escuchaba la lectura del Evangelio, Francisco escuchó una llamada que le indicaba que saliera al mundo a hacer el bien: el eremita se convirtió en apóstol y, descalzo y sin más atavío que una túnica ceñida con una cuerda, pronto atrajo a su alrededor a toda una corona de almas activas y devotas. Las primeras (abril de 1209) fueron Bernardo de Quintavalle y Pedro Cattani, a los que se sumó, tocado su corazón por la gracia, el sacerdote Silvestre; poco después llegó Egidio.

San Francisco de Asís predicaba la pobreza como un valor y proponía un modo de vida sencillo basado en los ideales de los Evangelios. Hay que recordar que, en aquella época, otros grupos que propugnaban una vuelta al cristianismo primitivo habían sido declarados heréticos, razón por la que Francisco quiso contar con la autorización pontificia. Hacia 1210, tras recibir a Francisco y a un grupo de once compañeros suyos, el papa Inocencio III aprobó oralmente su modelo de vida religiosa, le concedió permiso para predicar y lo ordenó diácono.

Con el tiempo, el número de sus adeptos fue aumentando y Francisco comenzó a formar una orden religiosa, llamada actualmente franciscana o de los franciscanos, en la que pronto se integraría San Antonio de Padua. Además, con la colaboración de Santa Clara, fundó la rama femenina de la orden, las Damas Pobres, más conocidas como las clarisas. Años después, en 1221, se crearía la orden tercera con el fin de acoger a quienes no podían abandonar sus obligaciones familiares. Hacia 1215, la congregación franciscana se había ya extendido por Italia, Francia y España; ese mismo año el Concilio de Letrán reconoció canónicamente la orden, llamada entonces de los Hermanos Menores.

Por esos años trató San Francisco de llevar la evangelización más allá de las tierras cristianas, pero diversas circunstancias frustraron sus viajes a Siria y Marruecos; finalmente, entre 1219 y 1220, posiblemente tras un encuentro con Santo Domingo de Guzmán, predicó en Siria y Egipto; aunque no logró su conversión, el sultán Al-Kamil quedó tan impresionado que le permitió visitar los Santos Lugares.

Últimos años

A su regreso, a petición del papa Honorio III, compiló por escrito la regla franciscana, de la que redactó dos versiones (una en 1221 y otra más esquemática en 1223, aprobada ese mismo año por el papa) y entregó la dirección de la comunidad a Pedro Cattani. La dirección de la orden franciscana no tardó en pasar a los miembros más prácticos, como el cardenal Ugolino (el futuro papa Gregorio IX) y el hermano Elías, y San Francisco pudo dedicarse por entero a la vida contemplativa.

Durante este retiro, San Francisco de Asís recibió los estigmas (las heridas de Cristo en su propio cuerpo); según testimonio del mismo santo, ello ocurrió en septiembre de 1224, tras un largo periodo de ayuno y oración, en un peñasco junto a los ríos Tíber y Arno. Aquejado de ceguera y fuertes padecimientos, pasó sus dos últimos años en Asís, rodeado del fervor de sus seguidores.

Sus sufrimientos no afectaron su profundo amor a Dios y a la Creación: precisamente entonces, hacia 1225, compuso el maravilloso poema Cántico de las criaturas o Cántico del hermano sol, que influyó en buena parte de la poesía ascética y mística española posterior (Fray Luis de LeónSanta Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz). San Francisco de Asís falleció el 3 de octubre de 1226. En 1228, apenas dos años después, fue canonizado por el papa Gregorio IX, que colocó la primera piedra de la iglesia de Asís dedicada al santo. La festividad de San Francisco de Asís se celebra el 4 de octubre.

Obras de San Francisco de Asís

Privadas de datos cronológicos, las obras de San Francisco de Asís documentan, no la vida del santo, sino el espíritu y el ideal franciscanos. Gran parte de estos escritos se ha perdido, entre ellos muchas epístolas y la primera de las tres reglas de la orden franciscana (compuesta en 1209 o 1210), que recibió la aprobación oral de Inocencio III.

Sí que se conserva la llamada Regla I (en realidad segunda), compuesta en 1221 con la colaboración, por lo que hace referencia a los textos bíblicos, de Fray Cesario de Spira. Esta regla (llamada no sellada porque no fue aprobada con el sello papal) consta de veintitrés capítulos, de los cuales el último es una plegaria de acción de gracias y de súplica al Señor, y reúne las normas, amonestaciones y exhortaciones que San Francisco dirigía a sus cofrades, las más veces en ocasión de los capítulos de la orden.

La Regla II, en realidad tercera (y llamada sellada, puesto que recibió la aprobación pontificia el 29 de noviembre de 1223), consta de sólo doce capítulos y no es más que una repetición más concisa y ordenada de la precedente, respecto a la cual no presenta (como algunos investigadores han querido afirmar) novedades sustanciales. Es la que continúa en vigor en la orden franciscana. En el Testamento, escrito en vísperas de su muerte e impuesto como parte integrante de la regla, San Francisco lega a sus compañeros de orden, como el mayor tesoro espiritual, a madonna Pobreza.

En la primera edición completa de las obras de San Francisco de Asís (la de Wadding), fueron diecisiete las epístolas reputadas auténticas, pero su número se vio muy disminuido en las ediciones críticas posteriores. La exhortación a la penitencia y a la virtud, la importancia de la pobreza y del amor a Dios y los preceptos de la orden son algunos de los temas recurrentes de su epistolario. Se conservan asimismo unas pocas poesías religiosas en latín.

Otras obras destacadas son las Admonitiones, que contienen indicaciones de San Francisco para la recta interpretación de la regla, y De religiosa habitatione in eremo, dirigida a los frailes deseosos de llevar una vida eremítica. Las Admonitiones muestran sus ideas morales en advertencias prácticas dadas a sus hermanos, fruto de un continuo análisis de la propia vida interior. Fundada en los evangelios y las Epístolas de San Pablo, esta moral se halla centrada por completo en el primer precepto, el del amor a Dios por sí mismo y como único bien, del que todos los demás proceden y que se sitúa por encima de todas las cosas: quien ama al Señor de esta forma lo posee ya interiormente en la medida en que comprende que, sin Él, la razón de nuestra vida se hundiría en las tinieblas y la nada.

El Cántico de las criaturas

A estas obras, todas ellas de alta significación espiritual, debe sumarse una que reviste además una gran importancia literaria: el Cántico de las criaturas (llamado también Laudes creaturarum o Cántico del hermano Sol), redactado probablemente un año antes de su muerte. Según refiere la leyenda, la escritura de este poema fue un don y el remedio para su avanzada ceguera. Se trata de una plegaria a Dios, escrita en dialecto umbrío y compuesta de 33 versos que no tienen un metro regular. La rima repite el mismo modelo estilístico de la prosa latina medieval y de la poesía bíblica, sobre todo el del Cantar de los cantares.

La plegaria, cuyo ritmo lento recuerda los rezos matutinos, es de una extraordinaria belleza. Comienza elogiando la grandeza de Dios y continúa con la belleza y la bondad del sol y los astros, a los que alaba como hermanos; para la humildad del hombre reclama el perdón y la dignidad de la muerte. La maestría poética con que quedó expresado en esta composición el ideal franciscano tuvo importantes consecuencias literarias y religiosas. No hay que olvidar que su movimiento espiritual estaba formado en su mayor parte por gente del pueblo que utilizaba la lengua vulgar; los cantos de esta multitud de seguidores que recorrían campos y villas se llamaron laudes, y luego fueron recogidos en los laudarios o libros de rezos de las cofradías de devotos. La influencia del poema de San Francisco y de su literatura derivada se haría visible en la poesía ascética y mística del Renacimiento.

 

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San Francisco de Asís: Historia Completa del Santo

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